Deseábalo el poder por la patilla
al voto de ser brazo ejecutor
cargante engendro y cínico deudor
moroso hasta por queso de tetilla.
Al tanto de su espléndido derroche
horror al contemplar de mala gana
Bucéfalo cobarde la mañana
anfibio de las charcas por la noche
Palabra con valor papel mojado
gruñidos en el aire bien se oyeron
Por poco le faltó el haber volado
A causa de ceguera le crecieron
adornos abundantes lado a lado
ceñidos en la frente ¡pocos fueron!
jueves, 26 de mayo de 2011
Engendrum homine lupus
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Etiquetas: ida de pinza, poema
sábado, 19 de marzo de 2011
A mi abuelo, mi padre.
En estos tiempos decir que te lo debo todo y que no hay en mi palabras suficientes que expresen con justicia lo que siento por aquel que fue, no el padre que quería, sino el que necesitaba y aquel que no me defraudó ni falló jamás, es muchísimo más que un tópico.
Mis palabras no te harán justicia, pero no pienso dejar de brindarte el homenaje que tu, y nadie más que tu merece en un día como este. Mucho han cambiado las cosas, especialmente en los últimos meses, por suerte para mejor, y por ello más dura es tu ausencia.
Gracias por todo lo que me diste, y he aquí un texto que no es mío, pero que recoge mi sentir a la perfección.
Padres buenos hay muchos;
buenos padres, hay pocos.
No es difícil ser un padre bueno
en cambio, no hay nada más difícil
que ser un buen padre.-
Un corazón blando basta para ser un padre bueno
pero la voluntad más firme
y la cabeza más clara
son todavía poco para hacer un buen padre.-
El buen padre dice sí cuando es sí y no cuando es no…
El padre bueno sólo sabe decir sí…
El padre bueno hace de su niño un pequeño Dios
que acaba en un pequeño demonio…
El buen padre no hace ídolos…
vive la presencia del único Dios.-
El padre bueno encoge la imaginación del hijo
con juguetes del bazar
el buen padre echa a volar la fantasía del hijo
dejándole crear un aeroplano con dos maderas viejas…
El padre bueno amanteca la voluntad del hijo
ahorrándole esfuerzos y responsabilidades…
el buen padre templa el carácter de su hijo
llevándolo por el camino del trabajo y del esfuerzo.-
Y así, el padre bueno llega a viejo
decepcionado y tardíamente arrepentido…
mientras que el buen padre crece en años respetado,
querido, y es, a la larga, comprendido.-
Rosid – Viganó
1.988
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Etiquetas: desahogo
martes, 15 de marzo de 2011
Lord Byron
AL CUMPLIR MIS 36 AÑOS
¡Calma, corazón, ten calma!
¿A qué lates, si no abates
ya ni alegras a otra alma?
¿A qué lates?
Mi vida, verde parral,
dio ya su fruto y su flor,
amarillea, otoñal,
sin amor.
Más no pongamos mal ceño!
¡No pensemos, no pensemos!
Démonos al alto empeño
que tenemos.
Mira: Armas, banderas, campo
de batalla, y la victoria,
y Grecia. ¿No vale un lampo
de esta gloria?
¡Despierta! A Hélade no toques,
Ya Hélade despierta está.
Invócate a ti. No invoques
más allá
Viejo volcán enfriado
es mi llama; al firmamento
alza su ardor apagado.
¡Ah momento!
Temor y esperanza mueren.
Dolor y placer huyeron.
Ni me curan ni me hieren.
No son. Fueron.
¿A qué vivir, correr suerte,
si la juventud tu sien
ya no adorna? He aquí tu
muerte.
Y está bien.
Tras tanta palabra dicha,
el silencio. Es lo mejor.
En el silencio ¿no hay dicha?
y hay valor.
Lo que tantos han hallado
buscar ahora para ti:
una tumba de soldado.
Y hela aquí.
Todo cansa todo pasa.
Una mirada hacia atrás,
y marchémonos a casa.
Allí hay paz.
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Etiquetas: poema
sábado, 5 de marzo de 2011
El hijo pródigo o como se contraeduca históricamente a causa de una parábola famosa.
En aquel tiempo, se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste acoge a los pecadores y come con ellos. Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: "Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. «Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: "¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros." Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus siervos: "Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: "Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano." El se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: "Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!" Pero él le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado." Lucas, 15, 1-3.11-32.
No me considero religioso pero si que bastante conocedor de la Historia Sagrada, no en vano la tuve como asignatura en el colegio en el que me eduqué en Marbella, y desde siempre esta parábola me ha resultado injusta, y actualmente incluso contraeucativa.
Nos habla de un hijo que toma una decisión, que es la de dejar en la estacada a su familia, y que de una forma repugnante aunque legítima reclama su parte de la herencia dejando solos su padre y su hermano. Posteriormente lo malgasta en vicios y cuando se ve en las últimas regresa a casa pidiendo perdón. No solo recibe el perdón, recibe incluso más honores que el hermano que se quedó y aguantó todas sus obligaciones morales como hijo habéndose doblado el esfuerzo cuando el otro se fue.
Insisto en lo poco religioso que soy, aunque siempre haya creido en el perdón habiendo incluso perdonado a personas que lo merecían poco, pero lo que no es de recibo, ni justo, ni digno de una educación general sana es que los actos no tengan consecuencias y que una persona que la pifia estrepitosamente finalmente reciba los mismos honores (o más) que aquellas que han dado siempre el callo.
Publicado por Elessar en sábado, marzo 05, 2011 2 comentarios
Etiquetas: desahogo, pensamientos, reflexiones
lunes, 14 de febrero de 2011
Dedicado a un amor...
Margarita, está linda la mar,
y el viento lleva
esencia sutil de azahar;
Yo siento
en el alma una alondra
cantar tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.
Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.
Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: "¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"
La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
"Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad".
Y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
iQué locura! iQué capricho!
El Señor se va a enojar".
Y dice ella: "No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté".
Y el papá dice enojado:
"Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver".
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: "En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí".
Viste el rey ropas brillantes
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
Margarita, está linda la mar
y el viento lleva
esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
Rubén Darío
Publicado por Elessar en lunes, febrero 14, 2011 2 comentarios
Etiquetas: poema
lunes, 10 de enero de 2011
Cuentos Inconclusos
El Concilio se reunió en Rivendel, Y Gandalf estaba sentado aparte, silencioso, pero fumando prodigiosamente (algo que nunca había hecho antes en tales ocasiones) mientras Saruman hablaba en su contra y sostenía con insistencia que, en oposición al consejo de Gandalf, Dol Guldur no debía ser atacada todavía.
Tanto el silencio como el humo parecían molestar mucho a Saruman, y antes que el Concilio se dispersara le dijo a Gandalf:
- Cuando se debaten asuntos de peso, Mithrandir, me asombra un poco que juguéis con vuestros juguetes de humo y fuego mientras los demás hablan con seriedad.
Pero Gandalf se echó a reir diciendo:
- No os asombraríais si vos mismo consumiérais esta hierba. Descubriríais que el humo librado despeja la mente de sombras interiores. De cualquier modo, proporciona la paciencia de escuchar errores sin enfado. Pero no es uno de mis juguetes. Es un arte del Pequeño Pueblo del Oeste: alegre y digno pueblo, aunque no de mucho interés, quizá, para vuestros altos designios políticos.
No se sintió Saruman muy apaciguado (pues odiaba las burlas aunque fueran benignas) y dijo entonces fríamente:
- Os mofáis, señor Mithrandir, como es vuestra costumbre. Sé perfectamente que os habéis convertido en un explorador de lo pequeño: hierbas, animalitos salvajes y un pueblecito infantil. Sois libre de disponer de vuestro tiempo como gustéis, si no tenéis nada mejor que hacer; y podéis escoger vuestros amigos donde queráis. Pero para mi los días son demasiado oscuros como para prestar oídos a cuentos de viajeros, y no tengo tiempo para simplezas de campesinos.
Gandalf no rió esta vez; y no respondió, sino que, mirando de manera penetrante a Saruman, inhaló su pipa, y exhaló un gran anillo de humo al que siguieron otros varios más pequeños. Entonces levantó la mano como para cogerlos, y se desvanecieron en el aire. Luego se puso en pie y abandonó a Saruman sin añadir una palabra; pero Saruman se quedó un momento en silencio y se le ensombreció la cara de duda y disgusto.
Publicado por Elessar en lunes, enero 10, 2011 2 comentarios
Etiquetas: tolkien
domingo, 9 de enero de 2011
De nuevo Becquer
Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No podía ser!
Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!
¡No podía ser!
Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder:
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No podía ser!
Publicado por Elessar en domingo, enero 09, 2011 3 comentarios
Etiquetas: poema