lunes, 22 de noviembre de 2010

fin de etapa

Había prometido una entrada sobre el fin de mi carrera, y decidí darme un tiempo para paladear el momento y ser consciente de las dimensiones de todo esto.
Ha pasado una semana exacta desde entonces y lo que puedo decir es que con palabras no haría justicia a las sensaciones. Nunca he sido especialmente bueno en estas cosas, ni aún cuando lo he intentado en momentos que lo merecían. Así que dejaré que las imágenes, la literatura, la música y el cine expresen aquello que no puedo yo.



Entonces todos los Capitanes del Oeste prorrumpieron en gritos, porque en medio de tanta oscuridad una nueva esperanza henchía los corazones. Y desde las colinas sitiadas los Caballeros de Gondor, los Jinetes de Rohan, los Dúnedain del Norte, compañías compactas de valientes guerreros, se precipitaron sobre los adversarios vacilantes, abriéndose paso con el filo implacable de las lanzas. Pero Gandalf alzó los brazos y una vez más los exhortó con voz clara.
— ¡Deteneos, Hombres del Oeste! ¡Deteneos y esperad! Ha sonado la hora del destino.
Y aun mientras pronunciaba estas palabras, la tierra se estremeció bajo los pies de los hombres, una vasta oscuridad llameante invadió el cielo, y se elevó por encima de las Torres de la Puerta Negra, más alta que las montañas. Tembló y gimió la tierra. Las Torres de los Dientes se inclinaron, vacilaron un instante y se desmoronaron; en escombros se desplomó la poderosa muralla; la Puerta Negra saltó en ruinas, y desde muy lejos, ora apagado, ora creciente, trepando hasta las nubes, se oyó un tamborileo sordo y prolongado, un estruendo, los largos ecos de un redoble de destrucción y ruina.
—¡El reino de Sauron ha sucumbido! —dijo Gandalf—. El Portador del Anillo ha cumplido la Misión. —Y al volver la mirada hacia el sur, hacia el país de Mordor, los Capitanes creyeron ver, negra contra el palio de las nubes, una inmensa forma de sombra impenetrable, coronada de relámpagos, que invadía toda la bóveda del cielo; se desplegó gigantesca sobre el mundo, y tendió hacia ellos una gran mano amenazadora, terrible pero impotente: porque en el momento mismo en que empezaba a descender, un viento fuerte la arrastró y la disipó; y siguió un silencio profundo.














Cuando emprendas tu viaje hacia Itaca,
ruega que tu camino sea largo,
y rico en aventuras y experiencias.
Ni a Lestrigones, ni a Cíclopes,
ni a la cólera de Poseidón temas.
No verás tales seres en tu camino,
si tus pensamientos son altos,
si tu cuerpo y tu alma
no se dejan invadir por turbias emociones.
No encontrarás a Lestrigones
ni al Poseidón colérico
si no los llevas en ti mismo,
si no es tu espíritu quien los presenta.
Ruega que tu camino sea largo,
que innumerables sean las mañanas de verano
que (¡con cuánta delicia!)
llegues a puertos vistos por vez primera.
Haz escala en los emporios fenicios,
y adquiere bellas mercancías;
coral y nácar, ámbar y ébano,
y mil obsedentes perfumes.
Adquiere cuanto puedas de esos lujosos perfumes.
Visita numerosas ciudades egipcias,
e instrúyete ávidamente con sus sabios.
Ten siempre a Itaca presente en el espíritu.
Tu meta es llegar a ella,
pero no acortes tu viaje:
más vale que dure largos años
y que abordes al fin a tu isla
en los días de tu vejez,
rico de cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.
Itaca te ha dado un deslumbrante viaje:
sin ella, el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.
Aunque pobre la encuentres,
no hubo engaño.
Sabio como te has vuelto
con tantas experiencias,
comprenderás al fin
qué significan las Itacas.


Muchas gracias, de verdad, a los que habéis estado ahí, pues en cierto modo habéis contribuído a hacerlo posible.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Hasta siempre Maribel

Tenía pendiente una entrada bastante más féliz que esta, pero con la noticia que acabo de recibir puede esperar.

Una de mis amigas del colegio que tengo como contacto en facebook me acaba de decir que una compañera a la que queriamos mucho, Maribel Quero Cabello se mató hace dos semanas en accidente de tráfico junto con su marido.

La recuerdo con bastante cariño porque durante mis primeros años de colegio yo era bastante asocial, todo era saberme la lección todos los días y casi ser un repelente niño Vicente, pero ya en 7º y 8º aprendí aquello conocido como "vivir de las rentas" y convertirme en algo más humano y sociable, y tuve ocasión de compartir más cosas con un sector muy majo de la clase, en el que Maribel se integraba de vez en cuando, porque tenía el don de saber encajar en todas partes por muy diferentes que fueran, y es un don que he encontrado en pocas personas a lo largo de mi vida.
En definitiva, que sabía hacerse querer.

Los años han pasado y he perdido el contacto con la mayoría de mis excompañeros del colegio La latina, pero a algunos les conservo por fb y veo como les va la vida. Gracias a Rosana, me he enterado tarde, pero al menos me enteré, de que no voy a tener ocasión de despedirme de Maribel...así que aprovecho este espacio personal para este pequeño homenaje, no tan bueno como me gustaría, pero de obligado cumplimiento con seres que fueron queridos.

Hasta siempre Maribel.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Cuenta atrás

martes, 26 de octubre de 2010

Por ir actualizando...



Seguiremos informando ;-)

jueves, 2 de septiembre de 2010

última respuesta a Nani

Ithilien se disolvió por aclamación (en la que estuve presente) el 14 de marzo, reunión en la que tras darme las gracias (sin ironías) nos despedimos en condiciones en un gesto por tu parte que jamás olvidaré
Y de eso, hay testigos.

Nuestro siguiente encuentro fue en San Patricio, creí que podría liarse y finalmente no pasó nada. Y de eso, hay testigos.

El siguiente fue una infeliz casualidad de coincidir en un grupo de facebook en el que hiciste un jocoso comentario el 23 de marzo a las 18:33h sobre mi vida académica (sería curioso que tuvieses otro amigo con la misma carrera y los mismos años en ella (aunque eran 10, no once), muy curioso que precisamente tú hables de duración de carreras)
De este hecho no solo hay testigos que lo vieron, sino pruebas
http://www.facebook.com/group.php?gid=309187080545&ref=ts
Y no te molestes en borrarlo porque tengo bien guardada la captura.

Lo siguiente fue en el cumpleaños de un amigo común en el que tras una pifia suya salió mi nombre en una cuestión tuya que no es de mi incumbencia, y me acusaste de difundir esa cuestión cuando no es verdad.
Y de esa falta a la verdad, también hay testigos.

Dices que llevas más de un año sin pensar en mi, y tu misma reconoces que si que hay un poema que me dedicas...ya es demasiado en lo relativo a alguien con quien no tienes relación, aunque tengo motivos sobrados (que no pruebas) de que ha sido alguno más.

A nivel conductual, siempre te resultó divertido tirar puyas a examigos o gente que no te simpatiza, cosa de la que te jactabas, y cosa que sin gustarme tampoco te censuré. Otra cosa es que esa actitud la uses conmigo.
Y de esa divertida actitud hay fotologs que no mencionaré que son una excelente prueba.

Dicho esto...no tenemos relación, y en las actuales condiciones antes nos interesa arder en el infierno por muy separado.

A esto se ha llegado merced a un conflicto que no te dio la gana arreglar o terminar, o cuyas condiciones para hacerlo por tu parte o había que adivinarlas o suponían una bajada de pantalones.

Para termina, y lo bueno de esto es que internet está de testigo, no pienso volver a leer nada de ti y si lo hiciera y me jodiera será mi problema.

Pero ten presente que no estoy dispuesto a tolerar que por culpa de mentiras tuyas sobre mi y que me llegan (del mismo modo que te habrán llegado mis quejas, que siempre han sido, son y serán sobre las putadas que me hiciste) y que están destinadas a separarme de amigos comunes mejore tu imagen o tu posición.

Gana o pierde tu imagen o posición a través de tus méritos, que cuando los trabajas no son pocos, pero haz el maldito favor de poner fin a eso. Ha sido tu decisión volver a la STE y jamás deseé que te fueras. Pero esa decisión conlleva el riesgo de vernos en ocasiones nos guste o no.

Así pues, sea por educación, pragmatismo, pocas ganas de pasar malos ratos, o por el recuerdo de lo que hubo (lo mismo me da lo que elijas) te ruego que esas pocas ocasiones que acontezcan me ignores, no me digas nada, ni puyas, ni gaitas, porque del mismo modo que yo pongo por testigo a internet que no lo haré yo, ten por seguro que si lo haces responderé, y no con violencia, que nos conocemos.

No pienso renunciar a cosas buenas por tu culpa. Sigue tu también con tu vida, que de ella solo me interesa el pasado que me tocó vivir, del presente nada salvo que nos cruzemos y me vuelvas a joder.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Quiero

Quiero que me oigas sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten
Que las aceptes y no pretendas cambiarlas
Quiero que sepas...que hoy puedes contar conmigo...

Sin condiciones

"Cuentos para pensar" de Jorge Bucay

domingo, 29 de agosto de 2010

Despedida

En una tarde con un calor que no termina de irse como la de hoy me topé con la triste noticia de la muerte de un ser muy querido para mi, mi tía Vitorina.

Durante los quince años que viví en Marbella la única familia que conocí fueron mi abuelo y mi abuela, mi padre y mi madre, y los escasos recuerdos que tenía de las hermanas de mi padre, pero eso me pilló con apenas seis años.

Mi querido abuelo que en paz descanse decidió postponer un año su jubilación en espera de que yo terminase 8º de EGB para irme con ellos a mi actual residencia en Málaga, y ese año, ya sin compromisos laborales, decidió volver a Trefacio de Sanabria donde allí estaban dos de sus hermanas, Josefa y Vitorina y el resto de su familia de Zamora.

Decir que quedé prendado de ese lugar es tan tópico como cierto, pero conocer a mi tía fue una de las mejores experiencias de mi vida. Era una gran mujer muy cariñosa pero nada exenta de coraje de sacar adelante a sus hijos, sobrinos y nietos y estar día y noche cuidando de su hermana Josefa, que en paz descanse también pues hace unos pocos años que también murió, la cual estaba postrada en la cama por culpa de una trombosis.

Mi abuelo era una persona poco dada a esteriorizar sus sentimientos más allá de enfados cuando las cosas no funcionaban, pero en esos quince años solo le vi llorar dos veces, la primera fue cuando se confirmó que terminaba la EGB y podíamos venirnos a vivir definitivamente a Málaga, y la segunda cuando se reencontró con su hermana. Ambas fueron ese mismo año, casí diría que en el mismo mes, pero esas lágrimas me hicieron saber con absoluta certeza que me encontraba ante alguien excepcional pues tenía claro que la ternura no la ofrecía a cualquiera.

Así tuve ocasión de conocer a mi tía, de contarle mil cosas de nuestra estancia en Marbella, montones de anécdotas de entonces, y ella tampoco paraba de contarnos anécdotas de cuando los cuatro hermanos eran jóvenes (María vivía en Sevilla y había pocas noticias de ella) que me permitieron conocer facetas que desconocía de mi abuelo, y dado el carácter de mi tía que en muchas ocasiones tuvo que cuidarles a todos ello me explicó muchas cosas.

Fui a Trefacio dos años seguidos, pero poco después la salud de mi abuelo fue haciéndose más frágil lo cual le impedía hacer viajes largos, y tras su muerte tampoco teníamos medios para ello, ni tampoco salud mi abuela, pero conservamos contacto telefónico y postal, y siempre tuve la inquietud de volver, ni mucho menos la inquietud que tenía con reencontrarme con mi padre, pues no sabía qué me encontraría en ese caso...pero volver a Trefacio si ofrecía seguridad de saber con que encontrarte. Porque a día de hoy lo mejor de mis raíces lo tengo aquí en casa, que es mi abuela, y también en Trefacio.

Y anteayer mi tía nos dejó, y curiosamente esa noche estuve hablando con Finduriel, aparte de la victoria del Atleti, de lo que me hubiese gustado ir a la mereth Artúrica, que fue precisamente allí...y apenas tengo nada aparte de este lugar y de mi escasa retórica para hacerle el homenaje que merece.

Adiós tía Vitorina, ignoro si habrá más allá y de qué forma será, pero con que no tenga sufrimiento ya será mejor que esto. Y si desde allí nos ves quiero sepas que en lo concerniente a mi dejas mucho más que buenos recuerdos.